Elecciones indígenas

22 noviembre, 2011

 

Casualidad o no, yo he tenido la suerte de, aquí perdido en el mundo, vivir unas elecciones un tanto perculiares. Nada que ver con lo sucedido en España.

Era ya el sábado 19 de noviembre, el tercer día del congreso de la Federación de Comunidades Nativas Yine-Yami (Feconayy). Es decir, una agrupación de varias comunidades nativas de etnia yine, también llamados piros. Se trata de uno de los grupos más pequeños de los que viven en la amazonía, y de lso que históricamente han estado más acosados; tanto por otros grupos étnicos como por los caucheros que llevaban a cabosus correrías. Un grupo, pues, que ha adquirido mecanismos de supervivencia como muy pocos otros.

Ahora la amenaza viene de su propia riqueza, el gas natural. O más bien, de Pluspetrol, Repsol y Petrobras: las tres empresas que actúan en la zona. De estas, la más ‘implicada’ en la vida de las comunidades nativas es Pluspetrol, que a través de un pequeño ejército de relacionistas comunitarios (antropólogos, sociólogos, etc.) tratan de promover el desarrollo de las comunidades afectadas por su actividad extractiva, o eso dicen. ¿Dónde queda esta federación en este tablero? Sus comunidades pertenecen a la ribera del río Urubamba, uno de los afluentes de mayor envergadura del Amazonas. Río por el que tienen que pasar todas las embarcaciones de estas empresas.

Echemos un repaso a los hechos que relacionan Pluspetrol con las elecciones de la directiva de FECONAYY. Pluspetrol había proporcionado movilidad para un intento de ‘golpe’ por parte de la que hasta entonces era vicepresidenta de esta federación, que sucedió en una comunidad nativa llamada Puija. Moverse por el río no es tan fácil, y gran parte de los recursos que esta emprea paga en concepto de compensaciones (por su actividad extractiva) van a parar a este punto.

Si nadie hubiera dicho nada, habría quedado ahí, y esta gente sería ahora quien dirigiría esta federación que tiene que velar por los intereses de las comunidades nativas de la zona. La presidenta oficial tuvo tiempo después una reunión con los jefazos del departamento de relaciones comunitarias de Pluspetrol, echándoles en cara que concedieron esta ayuda. Echándoles en cara también que dieron esta ayuda con uan mera llamada telefónica, mientras que a ella le exigían todo tipo de burocracia.

Como los jefazos tienen que quedar bien, le proporcionaron lo que había pedido para el congreso.

Entonces, en uno de los dos días anteriores al que nos hayamos en la foto de esta entrada, intervinieron varias personas. Una de las intervenciones (de un ‘extranjero’) vino a decirles lo siguiente: “Os quejáis de que os dan caramelitos, pero es que pedís caramelitos y os conformáis con eso. Tenéis que ser consciente que eso que os dan os pertenece”. Es cierto, les pertenece, porque la ley establece muy bien todo eso.

Divide y vencerás, pues. La vieja estrategia Romana. También siguen la vieja estrategia romana al contratar sus ‘nativos’ para hacer proselitismo. Casualmente, unos nativos que se encuentran enre los más educados, una educación a la que frecuentemente ponen trabas. Un ejemplo está en lo que ha sucedido este año con Feconayy. Debería haber recibido varios miles de soles para becar a estudiantes que tuvieran acceso a alguna universidad. Pero desde abril, esta federación no ha podido sacar un céntimo de su cuenta corriente. ¿Por qué? Muy sencillo, ‘casualmente’ uno de los dos bandos tiene al tesorero y el otro a la presidenta de la comunidad, y en los estatutos de la federación se especifica que para sacar dinero de la cuenta tienen que hacerlo ambos cargos juntos. Me gustaría pensar que es una mera coincidencia.

Por ejemplo, uno de los dos candidatos tiene trabajo en esta empresa, Pluspetrol,y es de los que tienen estudios. El otro, el que ganó, en Repsol. Pero otro día hablaré de lo que hace Repsol.Y otro día hablaré de cómo este conflicto ha llegado a mucha mayor división en alguna de las comunidades.

Mientras tanto, pensad qué sucede cuando los habitantes de un pueblo están peleándose entre sí y les invade el ejército romano.


Selva

27 octubre, 2009

Perdido en la selva. Buscando un buen machete para abrir camino y, eventualmente, cabezas. Luchando contra el miedo. ¿Batalla perdida?


Que se llama…

26 octubre, 2009

Hace tiempo que no escribo aquí, y por fin sé el motivo. Durante todo este tiempo he deseado que se me tragara la tierra. No lo sabía, pero lo he pensado.

Odio hablar de mí. Pero necesito hablar de mí. Si fuera una persona perfecta y segura de mí mismo como lo intento con cada nuevo día en que amanece, no escribiriá estas líneas.

Pero no soy todo lo que quiero ser. No llego a mis expectativas. No llego. No llego. No llego. No llego. ¡No llego! ¿Y cuál es el problema?

Un fantasma me persigue, y le temo tanto que no me atrevo ni a gritarlo, ni a susurrarlo, ni a escribir su nombre. Un fantasma con el que llevo luchando 13 años. Cuando mi victoria, o mi derrota, sea definitiva, te nombraré. Ese día todo habrá acabado.

Por ahora, ¡quédate encerrado en mí! ¡Y no salgas!


Volcanes a dos ruedas

20 septiembre, 2009
Las motos suben por el recorrido del encierro

Las motos suben por el recorrido del encierro

Eran unos 100. Nunca había oído los rugidos de tantas motos juntas. No eran las famosas y míticas Harley, pero en nada desmerecían a las míticas motos estadounidenses. Eran Vulcan. Volcanes. Y sonaban como tal. La misma fuera y la misma belleza.

Por suerte, cero destrucción. Simplemente, un grupo de gente que tiene una moto y le gusta usarla. Quizá se nota que son gente con dinero. ¿Cuánto se ha gastado en su moto? “no lo puedo decir”, o “mejor no te lo digo que mi mujer no lo sabe”, o “he perdido la cuenta”.

Aunque más de uno llevaba a la parienta de paquete. Y más de una mujer llevaba la moto. Curioso. Sobre todo, porque son perfectos para derribar ese mito de los “ángeles del infierno”. Se dedicaron a aparcar las motos en la Plaza del Castillo, a pasear. “Queremos ver cultura”.

A todo esto, eran socios del club de propietarios de motos vulcan (VOCS), cuya delegación en Navarra celebraba su décimo aniversario.


70 años. Héroes.

31 agosto, 2009

Vuelve el curso, y aunque no he tenido vacaciones, mi blog sí las ha tenido. Y vuelve para recordarnos que nunca jamás debe repetirse lo que sucedió hoy hace 70 años.

Lloramos a las víctimas. Honramos a los héroes. ¿Qué héroes? Aquellos que se vieron inmersos en el conflicto más cruel del siglo XX y mantuvieron su dignidad, no sucumbieron a muchas cosas.

Algunos de ellos, conocidos. La mayoría de ellos, anónimos. Quizá algún día me atreva de hablar de uno de esos anónimos, a quien no tuve el lujo de conocer demasiado pero cuya sangre corre por mis venas.


Struendo

16 julio, 2009

No me preguntéis por qué, pero amo al mundo. Hoy es uno de esos días en los que veo la esperanza. Y que los agoreros pesimistas miren para otro lado. Yo soy feliz. Y aquí os dejo unas caras cansadas, pero de felicidad.

El Struendo a su paso por la Plaza del Castillo

El Struendo a su paso por la Plaza del Castillo


Ser un héroe

13 julio, 2009

Los Sanfermines dan, además de para beber y encontrarse con los amigos, para tomarse el tiempo que sea necesario en charlas interminables, de esas que arreglan el mundo. Si tus amigos tienen cierta cultura y formación intelectual, es probable que a veces uno supere el “qué mal está todo” y diga cosas interesantes.

Una de las preguntas a las que más vueltas doy desde hace al menos tres años es, precisamente, qué significa ser un héroe. Y, como mínimo, sé algunas cosas que no son heroicas. Aunque los medios de comunicación, necesitados de historias que ensalzar ante una sociedad que cada vez rebaja más el nivel moral medio, traten como auténticos ejemplos de heroicidad cosas que no lo son.

En concreto, hablaba con mi amigo de la conocida historia de Jesús Neira, ese hombre que defendió en la calle a una mujer que estaba siendo maltratada y acabó en coma. Lo hacíamos en comparación con la reciente noticia de un apuñalamiento en una calle céntrica de Sitges. En esta localidad catalana nadie salió en ayuda del herido. En el caso de Neira, él lo hizo. Y por eso se le considera un héroe.

Con todos mis respetos hacia este héroe social, siento decir algo de lo que probablemente él sea el primer enterado. Sólo hizo lo que debía. Y el resto de gente que estaba por la calle y no le avisó cuando el cobarde maltratador se le acercó por la espalda y no avisó de la traición a Neira, ellos fueron quienes lo hicieron mal.

Lo normal debería ser que si alguien tiene la mala baba de agredir a alguien en un lugar público, todo el mundo se abalanzara contra él. Que si un tío con una navaja está contra uno, vengan las 15, 20 o 30 personas que lo vean, le rodeen, y digan: “Llevas una navaja, nosotros no, así que elige bien a quién de nosotros vas a atacar, porque como mucho te dará tiempo a ir a por uno”.

Hemos visto las historias de los corredores del encierro ayudando cada vez que otro es corneado. Perfecto. Enhorabuena por ellos. Pero eso no va a convertir a ninguno de ellos en un héroe. Ellos son los primeros que resaltan ese espíritu de camaradería, que, una vez tomado el riesgo de correr, toman igualmente el riesgo de salvar a un compañero suyo. Por muchos codazos que se den para coger el lugar frente a la cabeza del toro. Si alguno es corneado, enseguida ves a otros corredores tirar del rabo del astado para apartarlo. Y ninguno de ellos se siente un héroe, como podéis comprobar en la historia de César García intentando salvar a Daniel Jimeno (aquí los héroes son su familia y amigos, que tendrán que soportar su pérdida y lo están haciendo con una entereza insólita).

Creo que ha quedado claro que hacer lo que uno debe no es ser un héroe, aunque el nivel de mediocridad del que disfrutamos en estos tiempos nos lo haga ver así. Entonces, ¿qué es ser un héroe?

Me gustaría tener una respuesta, pero me temo que no la hay. Ser un héroe depende de muchas cosas. Un héroe debe responder ante situaciones extraordinarias. Tiene que tener una ética marcadísima, y saber utilizarla en los momentos en los que más se ponga a prueba. ¿Qué momentos? Bueno, depende de cada uno. Pero generalmente uno no se planta y dice: “Quiero ser un héroe”, sino que es llevado por una motivación, y hace lo correcto mucho más que otros.

Hace poco murió uno de ellos. Vicente Ferrer (mirar a partir de la página 36 del link). Toda una vida con los parias. Cambiando un país con su fe y su constancia. Aunque, si a los que hacen lo que deben les tratan como héroes, a personas como ésta les tratan mejor, y en la India algunos ya le adoran como un dios.