Nuevo mundo (1)

31 enero, 2009

No me gusta nada lo que veo. antes las cosas iban mal. Siempre han ido relativamente mal, porque nuestro mundo es injusto. O mejor dicho, nosotros hacemos que sea injusto. Guste o no, la ley del más fuerte prevalece.

Y la masa es el más fuerte. Pero la masa no piensa, la masa es moldeable, y espera que unas manos le den forma, le den sentido. Es la forma de vida de la posmodernidad: esperamos a que piensen por nosotros, deseamos que lo hagan, y el que nos dé la mejor solución y más rápida para nosotros mismos, a él le ponemos en el altar.

¿Quieren un Adolf Brown? ¿O un Gordon Hitler? Espero que nunca lo tengan, a pesar de que todo esto viene por unas declaraciones que hizo el primer ministro británico (Gordon Brown), en las que decía que daría trabajo británico a los británicos. Uno es esclavo de sus palabras, aún más si las recoge la hemeroteca y han sembrado ilusión o esperanza.

Peligro. No podemos pretender solucionar la crisis haciendo que otros sean más pobres que nosotros para tener más pastel. Lo que hay que hacer es que el pastel sea más grande, y mejor repartido.


¡Rebelión!

8 octubre, 2008


Casas que nadie comprará por el precio. Especuladores que perderán la mitad de su fortuna. Contribuyente que pagará los platos rotos.

Es la hora de la rebelión, de derribar este sistema económico y dar lugar a otro más justo. El dinero ha pasado de ser papel a bits. El rico es el que no produce, sino el que tiene. ¿Qué clase de sociedad enferma da más a alguien por el ÚNICO hecho de tener más?


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.