No me gusta nada lo que veo. antes las cosas iban mal. Siempre han ido relativamente mal, porque nuestro mundo es injusto. O mejor dicho, nosotros hacemos que sea injusto. Guste o no, la ley del más fuerte prevalece.
Y la masa es el más fuerte. Pero la masa no piensa, la masa es moldeable, y espera que unas manos le den forma, le den sentido. Es la forma de vida de la posmodernidad: esperamos a que piensen por nosotros, deseamos que lo hagan, y el que nos dé la mejor solución y más rápida para nosotros mismos, a él le ponemos en el altar.
¿Quieren un Adolf Brown? ¿O un Gordon Hitler? Espero que nunca lo tengan, a pesar de que todo esto viene por unas declaraciones que hizo el primer ministro británico (Gordon Brown), en las que decía que daría trabajo británico a los británicos. Uno es esclavo de sus palabras, aún más si las recoge la hemeroteca y han sembrado ilusión o esperanza.
Peligro. No podemos pretender solucionar la crisis haciendo que otros sean más pobres que nosotros para tener más pastel. Lo que hay que hacer es que el pastel sea más grande, y mejor repartido.
Escrito por A.S.B. 
Escrito por A.S.B.